DICCIONARIO DEL
ESCÉPTICO

Robert Todd Carroll

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ACUPUNTURA

La Acupuntura es una técnica médica tradicional china para manipular el qui con el fin de balancear las fuerzas opuestas de el yin y el yang. El qui, una supuesta "energía" que permea todas las cosas, se cree que fluye a través del cuerpo a lo largo de 14 caminos principales llamados meridianos. Cuando el yin y el yang están en armonía, el qui fluye libre en el cuerpo y la persona está sana. Cuando una persona está enferma, mórbida o herida, se cree que existe una obstrucción del qui a lo largo de los meridianos. La Acupuntura consiste en insertar agujas a través de puntos particulares del cuerpo, presuntamente removiendo así las obstrucciones del qui y por tanto reestableciendo la distribución del yin y del yang. Algunas veces las agujas son giradas, calentadas, o hasta estimuladas con débiles corrientes eléctricas, ultrasonido o ciertas longitudes de onda de la luz. Sin embargo, no importa lo que se le haga a las agujas, la investigación científica de los últimos 20 años ha fallado en demostrar que la Acupuntura sea efectiva contra cualquier padecimiento.

Una variación de la Acupuntura tradicional es la llamada Auriculoterapia o Acupuntura de la Oreja. Es un método de diagnóstico y tratamiento basado en la no confirmada creencia de que la oreja es el mapa de los órganos corporales. Problemas con un órgano como el hígado son tratados insertando una aguja en un punto específico de la oreja, el cual se supone es el correspondiente para ese órgano. Nociones similares acerca de que una parte del cuerpo es el mapa de los órganos en el mismo son sostenidas por los iridologistas (el iris es el mapa del cuerpo) y por los reflexologistas (el pie es el mapa del cuerpo). Una variación de la Auriculoterapia es la Grapopuntura, un método de tratamiento que pone grapas en puntos clave de la oreja esperando que haga cosas maravillosas como ayudar a la gente a dejar de fumar. No existe evidencia científica que soporte ninguna de estas teorías o prácticas.

La Acupuntura ha sido usado en China por más de 4,000 años para aliviar el dolor y curar la enfermedad. La medicina tradicional china no está basada en el conocimiento moderno de la psicología, la bioquímica, la nutrición, la anatomía o cualquiera de los mecanismos conocidos de cura. Ni tampoco está basada en el conocimiento de la química celular, la circulación sanguínea, la función de los nervios, o en la existencia de hormonas u otras sustancias bioquímicas. No hay correlación entre los meridianos usados en la medicina tradicional china y el actual esquema de órganos y nervios en el cuerpo humano. El Consejo Nacional en Contra del Fraude en la Salud (National Council Against Health Fraud, Inc. -NCAHF-), una agencia privada no lucrativa, voluntaria en la salud que se enfoca en la desinformación, fraude y curanderísmo como problemas públicos de salud, hace notar que de las 46 publicaciones médicas de la Asociación Médica China, ninguna está dedicada a la Acupuntura o a cualquier otra práctica médica tradicional china. No obstante, se estima que entre 10 y 15 millones de estadounidenses gastan aproximadamente 500 millones de dólares al año en tratamientos de Acupuntura para todo, desde aliviar el dolor hasta tratar adicciones a las drogas o combatir el SIDA.

A pesar de carecer de base científica, la Acupuntura es usada en el tratamiento de depresiones, alergias, asma, artritis, problemas de la vejiga y del riñón, constipación, diarrea, resfriados, gripe, bronquitis, mareos, tabaquismo, fatiga, desórdenes ginecológicos, ciática, disfunciones sexuales, dolores de cabeza, migrañas, parálisis, presión arterial, estrés, apoplejías, tendonitis, problemas visuales, etc. De esta manera, parece que mientras China avanza hacia adelante en el tratamiento científico de los padecimientos y enfermedades, muchos en Estados Unidos y otras partes del mundo van hacia atrás, buscando respuestas metafísicas a sus problemas físicos. En Marzo de 1996, la Administración Federal de Drogas (Federal Drug Administration -FDA-) clasificó las agujas de acupuntura como dispositivos médicos de uso general por profesionales entrenados. Hasta entonces, estas agujas habían sido clasificadas como dispositivos médicos Clase III, significando que su seguridad y utilidad eran tan inciertas que sólo podían ser usadas en proyectos de investigación aprobados. Debido a ese estado "experimental", muchas compañías de seguros, como Medicare y Medicaid, habían negado cubrir la Acupuntura. Esta nueva designación ha significado una mayor práctica de la Acupuntura y más investigación usando agujas. Para las compañías de seguros esto ha significado la imposibilidad de evitar cubrir inútiles o altamente cuestionables tratamientos de Acupuntura para varias dolencias. A pesar de esto, Wayne B. Jonas, director de la Oficina de Medicina Alternativa en los Institutos Nacionales de Salud (Office of Alternative Medicine at the National Institutes of Health) en Bethesda, Md., dijo que la reclasificación de las agujas de acupuntura es "una sabia y lógica decisión". La Oficina de Medicina Alternativa da mucho apoyo (i.e. deseosa de consumir una buena suma de impuestos) a nuevos estudios sobre la efectividad de la Acupuntura. Sin embargo, debido a la naturaleza de la Acupuntura, lo que será estudiado en E.U. y en otras naciones occidentales, no será Acupuntura, sino algo más limitado. Estaremos estudiando la efectividad de insertar agujas dentro de los músculos. Si hacer esto baja la presión sanguínea, por ejemplo, no será una validación de la Acupuntura ya que la Acupuntura tradicional china no es una teoría científica, sino una teoría metafísica. Y las teorías metafísicas no pueden ser probadas empíricamente. La forma en que una aguja física afecta a un ente metafísico como el qui no es probable que sea detectada por esos estudios de la Acupuntura. Desde luego, el lado positivo de todo esto es que la Acupuntura tradicional no puede ser refutada. Aquí tenemos una perfecta armonía entre demostración y refutación: ninguna es posible.

Quizá la defenza de la Acupuntura más frecuentemente ofrecida tanto en el Oriente como en el Occidente es la defenza pragmática: ¡la Acupuntura funciona! ¿Qué significa esto realmente? Ciertamente no significa que insertar agujas en el cuerpo desbloquea el paso del qui. A lo más, quiere decir que mitiga ciertos agobios médicos. El NCAHF ha emitido un escrito donde afirma "la investigación llevada acabo durante los pasados 20 años ha fallado en demostrar que la Acupuntura es eficaz contra la enfermedad" y que "los efectos observados de la Acupuntura probablemente se deben a una combinación de esperanza, sugestión, contrairritación, condicionamiento operario y otros mecanismos psicológicos..." En resumen, la mayoría de los efectos observados de la Acupuntura probablemente se deben al poder de la sugestión y al efecto placebo.

La afirmación más común de exito que la Acupuntura aboga reside en el área del control del dolor. Estudios muestran que muchos puntos usados por la Acupuntura están más cargados de terminales nerviosas que las áreas de piel circundantes. Existen algunos estudios que indican que el insertar agujas en ciertos puntos afecta al sistema nervioso y estimula la producción de analgésicos naturales como endorfinas y encefalinas, y pone en circulación ciertas hormonas neurales incluida la serotonina. Otra teoría sugiere que la Acupuntura bloquea la transmisión de los impulsos de dolor del cuerpo hacia el sistema nervioso central. Estas teorías relativas a la estimulación química y a la obstrucción de las señales nerviosas son medibles empíricamente. Quedan dentro del punto de vista científico occidental de los sistemas anatómico y neurológico del cuerpo humano. Aún así, la mayor parte de la evidencia con que contamos para cualquiera de las llamadas práticas de salud "alternativas": es principalmente anecdótica. Desafortunadamente para cada anécdota donde el sufrimiento fue aliviado por la Acupuntura hay otra donde el dolor no fue aliviado. Para algunos el alivio es real pero de corta duración. El tratamiento es semejante a la anestecia. El paciente tiene que ser ayudado a caminar, llevado a casa, se siente bien por un tiempo y luego regresa el dolor después de uno o dos días. Lo que sí sabemos de seguro es que el insertar agujas en varios puntos tradicionales de acupuntura frecuentemente es efectivo aliviando el dolor. Sin embargo, investigaciones acerca del dolor coinciden en señalar que del 30% al 35% de los dolores se ven aliviados por la sugestión o por el efecto placebo sin importar el tratamiento que se use.

Existen otras dificultades que enfrenta cualquier estudio del dolor. No solamente es que la medición del dolor se haga subjetivamente, la Acupuntura tradicional evalua el exito del tratamiento fiandose de sus propias observaciones y los reportes de los pacientes en vez de realizar mediciones objetivas de laboratorio. Además, muchos sujetos que ponen su confianza en la Acupuntura (o toque terapéutico, reiki, iridiología, meditación, suplementos minerales, etc.) frecuentemente experimentan varios cambios en su vida, haciendo, por tanto, difícil aislar los factores causales en un experimento de control.

¿Si los experimentos de control muestran que insertar agujas en las personas realmente ayuda a los adictos a las drogas o cura el SIDA, los acupunturistas deben reclamar reivinicación? ¿Podrían decir que el qui fluye a lo largo de las mismas vías que la sangre y los pulsos nerviosos, que hay un universo paralelo al físico, una especie de armonía preestablecida entre qui/yin/yang y el cuerpo físico? Teóricamente cualquier cosa que se demuestre en relación con la estimulación de endorfinas, por ejemplo, puede ser reclamada como debida al qui, a pesar de la inutilidad y superficialidad de la teoría. Pero ¿y qué pasa si esto demostrara que insertar agujas en las personas no baja la presión arterial o cura la bronquitis? ¿Sería eso una prueba de que el qui es una quimera?

Algunos de los estudios sobre la Acupuntura patrocinados por la Oficina de Medicina Alternativa en los Institutos Nacionales de Salud tratan de imitar los experimentos de control tradicionales, pero ningun experimento de control puede medir la presencia del qui, yin, yang o cualquier otra entidad metafísica. Ciertos estudios se han realizado de forma que pacientes aleatorios se dividen en aquellos que reciben tratamiento con Acupuntura y aquellos que reciben "acupuntura fingida". El último tratamiento consiste en insertar agujas en puntos "incorrectos" (i.e., en ninguno de los 500 puntos tradicionales). No parece muy sensato comparar una persona insertada con una aguja en un punto "correcto" con una insertada en un punto "incorrecto", a menos que ya se sepa que insertar agujas en el cuerpo en realidad ayude a aliviar el dolor y sólo se esté tratando de encontrar el lugar adecuado para realizar la inserción. El insertar agujas en puntos "falsos" se ha dicho que es análogo al tratamiento placebo, pero ¿en realidad lo es? Si se obtienen mejores resultados insertando en los puntos tradicionales, ¿se confirma la Acupuntura tradicional? Por supuesto que no. Un resultado como ese lo más que demostraría es que después de 4,000 años los chinos han encontrado los mejores lugares donde pinchar para aliviar el dolor, etc. Pero ningún estudio somo esos revelará si las vías por las que circula el qui fueron desbloqueadas o si el yin y el yang están o no en armonía. Experimentos de control usando medidas objetivas del éxito del tratamiento podrían determinar cuánto del éxito de la Acupuntura se debe sólamente a la valoración subjetiva de las partes interesadas. Y este tipo de experimentos incluso podrían determinar qué efectos de la Acupuntura son de corto o largo plazo.

Finalmente, ¿se le hace algún daño a la gente que acude a la Acupuntura? Bueno, aparte de aquellos que no están siendo tratados de heridas o enfermedades que la medicina moderna puede tratar efectivamente, existen otros riesgos. Ha habido reportes de perforaciones de pulmón y de vejiga, agujas quebradas, y reacciones alérgicas a agujas hechas de material diferente al acero quirúrgico. La Acupuntura puede dañar a fetos en sus primeras etapas ya que estimula la producción de la hormona adrenocorticotrópica (ACTH) y de oxitocina que afectan el trabajo de parto. Y desde luego, siempre está la posibilidad de infección por utilizar agujas no esterilizadas.

 

 

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Robert Todd Carroll